Essentra, líder mundial de componentes de plástico y metal, se encontraba ante el reto de reforzar la cultura preventiva en toda la organización, garantizando que todos los trabajadores fueran capaces de identificar riesgos reales, diferenciarlos de simples mejoras de calidad y actuar con una mirada más crítica y segura en su entorno. Al mismo tiempo, era necesario unificar criterios preventivos entre departamentos y fortalecer la responsabilidad de los mandos con personal a su cargo, asegurando que dispusieran de las herramientas y habilidades necesarias para transmitir y consolidar esa cultura de manera coherente en toda la empresa.
La solución: una Safety Week para impulsar la cultura preventiva
Para dar respuesta a los retos detectados —implicación del personal, observación activa y liderazgo en seguridad— Essentra puso en marcha una Safety Week diseñada y dinamizada junto al equipo de PrevenControl. La iniciativa combinó sensibilización, práctica en entornos simulados y formación especializada.
1.- Safety Tours Participativos I: introducción
La semana empezó con una sesión en la que se presentó el concepto de Safety Tours Participativos, explicando su valor para mantener una cultura de seguridad sólida y sostenida en el tiempo. La bienvenida incluyó un photocall “¿Es eso seguro?” para generar impacto desde el inicio.
2.- Safety Tours Participativos II: práctica en escenarios
Los equipos recorrieron tres escenarios simulados (almacén, producción y oficinas) creados por Essentra para representar situaciones reales. Los participantes debían identificar riesgos, algunos reales y otros diseñados como “trampas” para fomentar el análisis crítico.
El equipo de PrevenControl acompañó los recorridos, guiando la observación, resolviendo dudas y reforzando los aprendizajes clave.
3.- Pizza Corner
Tras la actividad, cada grupo disfrutó de un espacio informal en el comedor para comentar lo aprendido y reforzar el mensaje preventivo.
4.- Formación en liderazgo y cultura preventiva
La Safety Week finalizó con una sesión formativa de 1,5 horas dirigida a responsables y mandos intermedios, centrada en cultura preventiva, supervisión, responsabilidades, acoso laboral y salud mental.



Los talleres en los escenarios demostraron la capacidad del personal para identificar y priorizar riesgos, así como una mayor conciencia de los peligros presentes en otros departamentos. El hecho de que todos los grupos pasaran por almacén, producción y oficinas permitió ampliar la mirada preventiva más allá del propio puesto.
Por otra parte, la formación dirigida a responsables y mandos intermedios generó un impacto significativo en su desempeño. Los participantes reforzaron la idea de que la cultura preventiva debe ser coherente y compartida, comprendieron cómo una supervisión adecuada contribuye a transmitirla y profundizaron en formas de comunicación que evitan conflictos y situaciones de acoso laboral. Además, tomaron mayor conciencia de la importancia de la salud mental y de cómo abordarla en su día a día.
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